¿Sabes cuándo es el mejor mes para vender chocolates? ¿y flores?
El otro día, con la llegada de la primavera y el buen tiempo que está haciendo en Inglaterra, donde yo resido, me entró curiosidad de buscar en qué momento se realizan más compras.
Me explico, llevamos unas dos semanas con un tiempo increíble y eso, inevitablemente hace que me sienta más feliz, con más ganas de estar en la calle, con más ganas de socializar, y con unas ganas irrefrenables de comprar ropa de verano y de arreglar el jardín de mi casa.
Y es que las compras, o el impulso de querer comprar algo, es algo pasional. Compramos por estímulos pasionales y no racionales.
Está claro que si vendes pesebres, la primavera no será tu mes fuerte de ventas, pero me he puesto a investigar y he descubierto que los cambios de estación son un muy buen momento para vender. Tienes la oportunidad de llegar a las emociones.
Imagínate que vendes cervezas, en verano podrás crear esa sensación de una cerveza fresquita en la playa. Y en invierno podrás crear la imagen en la cabeza de tu cliente de una escena con amigos compartiendo una cerveza al lado de una hoguera. Y eso, a no ser que vendas un producto o un servicio 100% estacional, lo podrás hacer con casi cualquier producto.
Porque en realidad, lo que nos gusta es esa sensación de lo idílico, pensamos en verano y pensamos en playa, sol, calor, barbacoa con amigos, ahora después del ejemplo que he puesto, también estás pensando en una cerveza.
Y si piensas en invierno, te vienen a la cabeza momentos entrañables, con una mantita, ese olor a leña y aunque en ningún momento lo he dicho, si, es navidad.
Este poder también lo tienes tú, porque el ser humano tiene la capacidad de imaginar, y con imágenes o con palabras puedes hacer que tus clientes sueñen. Y en ese lugar, allí es donde pasa la magia. Cuando eres capaz de hacer soñar a la gente, podrás venderles lo que quieras.
Sabías que la manera de comprar está cambiando, pero lo que empuja a las personas a comprar sigue siendo exactamente lo mismo.
No compramos una maquinilla de afeitar, compramos la sensación de suavidad, compramos esa caricia de la persona que amamos.
Y eso, señoras y señores es marketing, esa varita mágica que tiene el poder de transformar cualquier producto mundano en objeto de deseos de casi cualquier mortal.
Las empresas que siguen vendiendo de forma tradicional, poco a poco van a ir quedando obsoletas, así que si tienes un negocio y todavía no sabes cómo hablarle a tu público, te animo a que des el salto al mundo digital con nuestra ayuda. Síguenos en redes sociales y en nuestra newsletter para aprender de forma gratuita un montón de trucos y estar siempre a la última.
Nos vemos en el próximo artículo ????


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