No importa que vendas el mejor producto del mundo si no sabes cómo venderlo.
El copy, o lo que es lo mismo, el copywriting, es la habilidad de escribir de manera persuasiva cualquier tipo de texto para conseguir que tu cliente ideal realice una acción.
Y aunque no lo creas nos pasamos la vida vendiendo, desde que somos pequeños, para conseguir el juguete que queremos, para quedarnos hasta más tarde viendo la tele, luego cuando crecemos para conseguir un empleo, para que nos elijan a nosotros o incluso para tener sexo.
Así que si crees que no necesitas saber vender, estás equivocado.
Cuanto antes asumas eso mejor.
Te pongo un ejemplo que seguramente pueda parecerte familiar:
Estás trabajando en una empresa, y sois 4 compañeros que tenéis la misma posición. Tú partes con ventaja porque tienes más habilidades que los otros tres. Pero un día, cuando menos te lo esperas, ascienden a uno de ellos. ¡Y no eres tú!
¿Por qué no te han ascendido a ti? Y te pasas toda la semana preguntándote lo mismo: «¿Qué ha hecho él para merecerlo más que yo?».
La respuesta es muy fácil. Se ha sabido vender: ha sabido destacar sobre los demás y ha conseguido su objetivo.
Eso es exactamente lo que hace el copywriting con las marcas.
Con un buen producto: las palabras hacen que tu marca reluzca y te elijan a ti sobre las otras marcas.
Después de sentar las bases y ahora que entiendes lo importante que es saber vender, quiero hablarte de una de las formas de copywriting, los anuncios.
Cómo escribir anuncios que enganchen a tu cliente y te hagan diferente de tus competidores.
Te presento a tu nueva mejor amiga, la fórmula AIDA.
Antes de ponerte a escribir como pollo sin cabeza es importante que tengas esta fórmula presente y pongas orden en tus ideas.
A: Atención I: Interés D: Deseo A: Acción
Atención: Tu anuncio debe ser capaz de llamar la atención de tu cliente, es muy importante que tengamos claro a quién va dirigido, si intentamos hablarle a todo el mundo, nadie se detendrá a seguir leyendo.
Interés: Este será tu primer párrafo, después del titular, tienes que ser capaz de mantener el interés de tu cliente, recuerda que si abandona y no llega hasta el final, ese anuncio no habrá funcionado. En este punto hay que tocar el dolor, hurgar en la herida.
Deseo: Aquí es cuando vas a hablar de tu producto, tienes que resolver ese dolor que has estado removiendo. Para que ocurra la magia y tu cliente desee tu producto tiene que responder a dos premisas: tiene que parecer una ganga y tiene que ser creíble.
Acción: Es momento de cerrar la venta. Muchas veces nos da pudor, no sabemos cómo hacerlo o creemos que es evidente. Y no sabes cuantas ventas se pierden por no decirle al cliente que es lo que tiene que hacer, si quieres que pinche en el link, díselo, si quieres que te envíe un mensaje házselo saber, pero déjale claro qué tiene que hacer.
En este ejemplo puedes ver

La fórmula AIDA, la utilizamos para estructurar nuestros anuncios, correos, cartas de venta o publicaciones en redes sociales.
Te dejo esta frase para que la recuerdes cada vez que tengas que hacer algún copy:
«La gente hará lo que sea por aquellos que animen sus sueños, justifiquen sus fracasos, calmen sus miedos, confirmen sus sospechas y les ayuden a tirar piedras a sus enemigos». Blair Warren
Gracias por leernos y si te ha gustado no dudes en recomendarnos
Nos vemos en el próximo artículo ????


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